La Cantera De Lezama

La semana liguera del Athletic

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La semana liguera del Athletic
Artículo de opinión

Firmado por Javi Quirós

30 de octubre de 2026

LA SEMANA DESPUES….

Tenía la necesidad de ver al Athletic post parón de selecciones, observar el impacto de la información del inicio de temporada, valorar el impacto del proceso en la vuelta a la competición.

Con la convicción de haber observado el inicio de un camino orientado a dotar de versatilidad de instrumentos colectivos como fin último del proceso de Terzic, ansiaba contemplar si el tiempo de entrenamiento sin competición, pero con la información “fresca” en las oficinas de Lezama supondría la implementación de instrumentos cualitativamente relevantes en la intervención que el cuerpo técnico está dispensando.

La semana me dio la posibilidad de observar tres realidades diferentes para poder describir de forma más precisas los instrumentos que Terzic ha decidido implementar. Valencia “dibujó” un Athletic disponiendo del balón, muy posicional, muy académico o dicho de otra forma muy previsible, el aparente control cuantificado a través del tiempo del que dispuso la pelota no se transformó en profundidad ni ventajas en el área rival, los errores, las perdidas de balón y los pocos momentos de ida y vuelta dejaron en manos de Unai Simón la responsabilidad última de mantener el resultado.

El partido aplazado contra el Levante es más llamativo por los errores individuales que por los colectivos, los errores groseros, no forzados decantaron el resultado e impiden valorar el juego colectivo que estuvo lejos de estar relacionado con el resultado. La última parada en San Mames fue una reconciliación con los valores más identitarios de esta plantilla, frente al Getafe el talento individual de Nico, el balón parado o la contra que origina el segundo gol y define el marcador nos puso frente al espejo de los momentos mas destacados y reiterados de la época de Ernesto.

Del análisis de los tres partidos podemos observar varias circunstancias a mi juicio determinantes para ajustar la expectativa en torno a este nuevo Athletic de Terzic, o al menos para determinar los instrumentos de mayor impacto que sirven de cimiento de los del Botxo.

Hay tres ideas que centran mi atención en relación con la búsqueda de versatilidad colectiva o dicho de otra forma en el proceso de transformación iniciado por Terzic con el objetivo de ampliar los instrumentos de intervención persiguiendo eficiencia en diferentes escenarios.

En primer lugar y tal y como comenté en la primera parte de este articulo podemos confirmar la apuesta por dos estructuras de ocupación de espacios como lugares de partida para el funcionamiento colectivo. El Athletic reanuda el juego sin la pelota desde la clásica organización edificada desde el 4-4-2 en la búsqueda de recuperar la pelota, para la que da cuenta de dos procedimientos fundamentales, persigue y empareja en duelos individuales en campo del oponente y disuade desde la ocupación de espacios en campo propio.

Cuando los leones son los que deben reanudar el juego la ocupación de espacios se reorganiza a partir de tres defensores en la primera línea, dos futbolistas que ocupan la amplitud generalmente un extremo puro de un lado y un lateral en altura en el otro (más habitual este acontecimiento en la banda derecha aunque alguna vez lo ha utilizado en la contraria), dos alturas en el centro del campo con dos centrocampistas mas cerca de la salida de balón y otros dos en el juego interior en el ultimo tercio de campo que acompañan a un futbolista mas adelantado que juega en la pelea con los centrales rivales.

Los leones no renuncian a correr, pero parece perseguir eficiencia en el juego asociado y asumir riesgos en las salidas antaño denostados.

Lo más significativo de la ocupación de espacios hasta ahora es la percepción de rigidez, de estatismo, de intención posicional desde donde encontrar un orden para jugar, haciendo del juego asociado un peloteo monótono con poca profundidad que finaliza habitualmente con centro lateral solo interrumpidos por las actuaciones de Nico en acciones individuales desequilibrantes desde su “maravillosa anarquía”, puede ser parte del proceso, pero convierte el juego en rutinario, académico e imprevisible ante la falta generalizada de movimiento, movimiento que por otro lado demanda la necesaria comunión con la continuidad del juego asociado para que pueda emerger con naturalidad.

Es imprescindible comprender que la ocupación de espacio no resuelve en sí mismo ningún problema, tan sólo facilita desde los lugares de partida, encuentros, relaciones, interacciones con la intención de producir ventajas.

En segundo lugar, me parece imprescindible reflexionar sobre la mezcla de futbolistas, dicho de otra forma, que nombres propios selecciona Terzic, que lugares y tareas les designa, pero algo muy importante, con quien los relaciona en su espacio mas cercano y en los lugares mas alejados. Hay dos lugares para establecer el análisis, el primero entender el momento de Terzic como un momento de búsqueda, incluso de experimentación, en definitiva, de encuentro de ubicaciones y relaciones mas adecuadas.

De otra parte, podemos analizar este hecho desde la oportunidad que tienen los futbolistas de descubrir facetas de su juego donde pueden rendir, pero eran desconocidas por ellos. Si Johaneko parece encontrar dificultades para ser eficiente en la banda izquierda o Iñaki en el juego interior cuando no tiene espacio para correr, también es un soplo de aire fresco advertir un Canales capaz de jugar en todos los lugares del medio campo, cerca del inicio y del final o ver a un Hugo Rincón en un alto rendimiento defensivo actuando a pierna cambiada en un requerimiento de duelo concreto de una situación extraordinaria o incluso como tercer central en la salida. Terzic parece estar en la búsqueda, parece querer ir descubriendo capacidades de todos y es un ejercicio en si mismo de valentía, porque los procesos de cambio de hábitos y descubrimiento, los procesos que obligan a abandonar la rutina habitual y requieren aprendizaje, requieren sobre todo tiempo.

Dejo para el final una ultima idea que creo que es obvia. El Athletic no es ajeno al “proceso vital” de cualquier equipo de futbol, me explico. Toda organización colectiva depende directamente del talento individual capaz de elevar el juego por encima de lo previsible. Los del Botxo, como cualquier otro equipo incluidos los mas grandes, necesitan referentes para construirse, hoy por hoy sin duda esos referentes tienen nombre propio, Unai Simon, Laporte y Nico a falta de consolidar un centrocampista capaz de impactar y empastar el juego, puede ser Canales, debe ser Canales ojala le demos tiempo a que los errores lo conviertan en el líder que vislumbramos.

Toda organización colectiva además necesita confirmar seguridad en sus mejores instrumentos, ningún proceso nace de cero, sería insultar la inteligencia pensar que los que están parten del encefalograma plano y obviar su rendimiento pasado o sus mejores virtudes competitivas. En la búsqueda de diferentes ocupaciones de espacios, de distintas mezclas, alineaciones o relaciones de futbolistas el partido del Getafe nos pone frente al espejo y nos recuerda que el equipo traía de serie virtudes de alto nivel de eficiencia. El objetivo de mejorar las herramientas o implementar nuevos instrumentos que doten de versatilidad nunca puede anular o esconder las herramientas ya existentes que por conocidas no pierden vigor ni eficiencia.

Un par de notas más para terminar. Relacionado con la idea anterior, parece necesario reconocer la necesidad de valorar al diferente, Nico es el ejemplo de quien con cierto desorden, a veces con apariencia de apatía o anarquía en sus procedimientos, se vuelve diferencial, hoy es el único futbolista que por si solo puede resolver partidos desde las jugadas, desde las acciones aisladas, cuidémoslo; pero cuidemos también nuestra mirada para no catalogar a los que juegan bien, a los distintos, a los técnicamente superlativos con calificativos que los empobrecen e impiden su progresión, ya saben la retahíla habitual….que si no corre, que si es anárquico, que si etc etc…porque todo forma parte del propio proceso de formación de ese tipo de talentos que necesitan el error de las experiencias para confirmar su juego.

Termino feliz por la aparición rotunda de Hugo Rincon, ha venido para quedarse y diría que mas vale tarde, pero es una pena que hayamos perdido un par de años de un futbolista que parece por fin contar con la confianza que merece su trabajo y su perseverancia

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